EL QUE TIENE OÍDOS, OIGA.
Cristo ama a su iglesia; la dirige, la bendice, la santifica - por tanto la amonesta, la corrige, la reprende y la exhorta - a fin de que distinguiéndose del mundo se mantenga en santidad delante de Dios y obtenga su deleite sólo de Cristo.
He aquí algunas exhortaciones para la iglesia en preparación para el regreso de Cristo;
- No dejes tu primer amor
- Ya eres rico; permanece fiel.
- Hay que ser tajantes.
- La santidad es un estilo de vida.
- No te duermas.
- Guarda la palabra.
- ¿Me amas?
Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. (Jn.10.27-28)
La iglesia es la congregación de santos que en comunión, sumisión y deleite en Cristo persevera ante toda adversidad, contra toda hostilidad y con toda fidelidad.