Orar "venga tu reino, hágase tu voluntad" es todo lo contrario a decirle a Dios "no aceptaré un NO por respuesta" - los redimidos de Dios no son pequeños berrinchudos que reclaman que se cumplan sus planes y se realicen sus proyectos.
¿No salen las cosas como lo planeamos? "Sea hecha tu voluntad" ¿Los planes se ven frustrados? "Sea hecha tu voluntad" ¿Sobrevienen adversidades y dificultades? "Sea hecha tu voluntad" - así oran los cristianos, confiando en papá Dios, rindiendo todo en sometimiento a Su designio soberano.
Los amados de Dios son hijos sumisos, confiados en su buen Padre, dispuestos a acatar la voluntad de Dios como buena, agradable y perfecta.