Listen

Description

Cuando Dios el Padre envió a su Hijo Amado al vientre de María, no lo enviaba a vacacionar; no fue un viaje recreativo ni un paseo turístico lo que emprendió el unigénito de Dios. Era una misión de sacrificio, humillación y muerte; una incursión en las profundidades de la corrupta humanidad para revertir la maldición; otorgar rescate y salvación - para llevarnos del infierno a la gloria.

Es esa entrega de amor y justicia; sin reservas de Su parte y sin merecerlo nosotros, la razón de nuestro gozo y esperanza y el motivo de nuestra celebración.

Dios muestra su amor para con nosotros en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.