El mensaje del SALMO 32 es sencillo:
o somos mulos, o somos santos.
La biblia no adorna la verdad, ni suaviza sus palabras; llama a las cosas por su nombre; y nos llama al arrepentimiento, a la fe, y a la santificación en términos sencillos y directos.
Los SANTOS se arrepienten y reciben las bendiciones de Dios:
{1} Tienen REDENCIÓN por los méritos de Cristo
{2} Tienen PROTECCIÓN del poder de Cristo
{3} Tienen DIRECCIÓN en la verdad y el Espíritu de Cristo
{4} Tienen GOZO abundante y permanente en Cristo
BIENAVENTURADO, {¡Afortunado!, ¡Feliz!, ¡Se sacó la lotería!} aquel cuya transgresión ha sido PERDONADA, y cubierto su pecado. (Sal. 32:1)
Los penitentes reciben bienestar y dicha de Dios.
Los MULOS, esos se resisten y sólo cosecharán dolores.
No seáis como el caballo, o como el mulo, SIN ENTENDIMIENTO, Que han de ser sujetados con cabestro y con freno, Porque si no, no se acercan a ti. (Sal.32:9)