¿POR QUÉ NOS HEMOS QUEDADO MUDOS?
La iglesia tiene la misión de “proclamar las virtudes de aquél que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable” – ¿Pero por qué entonces pareciera que estamos MUDOS?
¿Será que no hay tanta influencia de la iglesia en el mundo, debido a que el mundo influye más en la iglesia? ¿Será que la MUNDANALIDAD se nos ha colado y es difícil ver la diferencia entre los hijos de Dios y los hijos del mundo? ¿Realmente hemos pasado de las tinieblas a la luz?
Y si sólo hemos fingido, aparentado o simulado un cristianismo pero no hay evidencia de santidad, ¿Hemos vivido una MENTIRA? ¿Hemos promovido ritualismo, religiosidad o pietismo sin verdadera convicción y sin genuina devoción?
¿Será entonces, que aunque hemos ostentado nombre de vivos, estamos aún MUERTOS? Muchas iglesia basan su “vida” y su “vigor” en sus programas, sus actividades, sus proyectos, sus organizaciones, su asistencia o sus finanzas – ¿Pero cuánta de esta “vida” es realmente evidente en la santidad, piedad y testimonio de la gente?
Son preguntas incómodas, pero no podemos dejar de hacérnoslas si anhelamos ser una iglesia auténtica y aspiramos al reposo eterno.
Temamos, pues, no sea que permaneciendo aún la promesa de entrar en su reposo, alguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado.
Hebreos 4.1