Listen

Description

El relato de la Navidad es un recordatorio de que Dios no solo gobierna la historia, sino que entrelaza cada detalle con soberana precisión para cumplir su propósito eterno. El embarazo de Elisabet, la gestación de Juan el Bautista, el censo de César Augusto, la estrella que guió a los magos, el parto de María en Belén y hasta las vidas de Simeón y Ana: nada de esto fue una casualidad, sino la obra providencial de un Dios que escribe la historia con perfección infinita. Mientras el mundo habla de "alineaciones cósmicas" o "coincidencias asombrosas", los cristianos afirmamos con confianza: "Dios tiene el control de la historia."

El primer Adviento trastornó los planes de todos sus protagonistas: José enfrentó un embarazo que no esperaba, María aceptó con fe un llamado que jamás planeó, los pastores dejaron sus campos para ver al Mesías, y los magos recorrieron largas distancias sin saber adónde llegarían. Incluso Herodes, con todos sus planes de grandeza, se encontró frente al Rey verdadero que trastornaría sus aspiraciones. Este "nacimiento no planificado" desde una perspectiva humana era, en realidad, el eje central de la agenda divina: el nacimiento de este Niño en un pesebre cambiaría todas las demás historias.

En temporada de Adviento, recordemos que nuestras vidas también están en las manos del Soberano. Dios puede trastornar nuestras agendas, desbaratar nuestros planes y cambiar nuestras expectativas, pero lo hace con un propósito mayor que nosotros mismos: su gloria y nuestra redención. ¿Cómo responderemos? Con humildad y asombro, con reverencia y gozo, confiando en que nuestro Dios soberano está cumpliendo su agenda divina y que nuestra historia está en las buenas manos del Salvador.