Jesús es amigo, maestro, salvador, protector, proveedor y muchas otras cosas para sus redimidos - pero por encima de todo, él es REY.
Un momento de oración es una audiencia con el Rey de reyes. El ser supremo nos brinda el privilegio de acercarnos a su trono y concedernos su atención ¿Qué actitud tendremos entonces? ¿Qué pediremos? ¿Cuáles son las prioridades?