"Pedid y se os dará", dijo Jesús - "buscad y hallaréis"
Pero ¿Qué andas buscando? y ¿Qué piensas pedir?
No es lo mismo llamar al 911 que llamar a "uber eats"
Un llamado a "uber eats" pretende satisfacer un antojo, complacer un gusto personal - mientras que un llamado al 911 es una búsqueda desesperada de ayuda, una solicitud urgente de auxilio.
¿Cómo vamos a considerar a la oración? ¿Es acaso un medio para pedir cuanto antojo tengamos? ¿O no será que es más bien un recurso para suplicar el auxilio divino en asuntos que son prioritarios y verdaderamente importantes?
Orar no es como escribir una lista de regalos para Santa Claus, sino como hacer un llamado de auxilio - una búsqueda urgente y desesperada no de golosinas, no de antojos, no de regalos - sino de CRISTO: su gracia, su dirección, su gloria, su suficiencia, su santidad, su gozo, su paz y su presencia.
Al orar, no estamos contratando un servicio de entrega inmediata, sino suplicando el auxilio del Rey de reyes.