Listen

Description

Los vacíos tienden a llenarse; si Cristo no es la fuente de saciedad y deleite del ser humano, intentaremos suplir esa carencia con otras cosas – y es así como la IMPIEDAD (¿Te acuerdas de los hijos de Elí?), ese desconocimiento y desconexión de Dios, termina siendo aliada de la AVARICIA; la tendencia a valorar e invertir la vida en términos de los bienes que poseemos. 

Hogares completos giran en torno a la avaricia; evidenciada en el consumismo voraz, la vanidad y el materialismo; la búsqueda del éxito y la prosperidad como el valor máximo. La avaricia nos enfoca en lo terrenal, lo efímero y pasajero; embelesándonos de manera tal que se nos olvida que en la eternidad no importará tanto la marca de ropa que usas, ni el modelo de auto que manejabas. Necesitamos, por lo tanto, aprender a usar los bienes temporales como viajeros en tránsito – sacando provecho de ellos para nuestro trayecto por esta temporalidad, pero cuidándonos  de no hacer de los bienes que poseemos nuestro mayor tesoro.

Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.

Lucas 12:15

“La AVARICIA es corruptora de la fidelidad, de la honradez y de todas las demás virtudes”

“La AVARICIA lo pierde todo por quererlo todo”

“No servirá de mucho la riqueza en los bolsillos si hay pobreza en el corazón”

“¿Quieres ser rico? Procura no afanarte tanto por aumentar tus bienes, sino por disminuir tu codicia”

Sean vuestras costumbres sin AVARICIA, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré; (Heb.13:5)