Amuletos, amarres, pócimas, limpias, tarot, calzones de colores, agua bendita, velas y ofrendas - ¿Qué busca la gente con todo esto?
Una sola cosa: CONTROL - control sobre el negocio, sobre la salud, sobre las personas, sobre los enemigos, sobre el destino y la suerte; todo se reduce a eso, queremos tener el control.
Es entendible, hasta cierto punto; dado que vivimos en un mundo complicado donde las cosas salen mal, donde los peligros están a la orden del día, donde enfermamos y morimos - la idea de poder controlas esas dificultades es muy alentadora.
Sin embargo, por más que el ser humano batalle y pretenda hacerse del control de las cosas, nunca podrá alcanzarlo - NO somos Dios, no somos soberanos; y afortunadamente, NO necesitamos el control de las cosas para experimentar dicha y bendición.
La biblia nos llama a descansar en aquel que GOBIERNA sobre todas las cosas; confiando en él, sometiéndonos a su voluntad y fundando nuestro gozo en él - en Cristo.
Es verdad, la vida es dura, pero así como las circunstancias adversas son el escenario en que sufrimos, también son el escenario en que pecamos - y ambas cosas; el sufrimiento y el pecado tienen solución precisamente en CRISTO. Con su muerte, Cristo ha hecho posible nuestra libertad del pecado y con su victoria sobre la tumba, Cristo ha comenzado a revertir la miseria humana.
Mientras transitamos por esta vida, cada día traerá su propio mal, pero gracias a Cristo, el pecado que nos condenaba a una eternidad mucho peor que las aflicciones presentes ha sido resuelto; y así mismo, por su resurrección podemos aspirar a una eternidad libre de toda dolencia y miseria. No necesitamos el control de las cosas, sino confiar en aquel que ha dado su vida para redimirnos y que gobierna soberanamente para su gloria y para bien de su pueblo.