Cuanto más consideremos el alto costo de nuestro RESCATE, más apreciaremos el profundo amor de Cristo y más celebraremos el inmenso regalo de la gracia.
Consideremos pues, la determinación de su entrega, la humildad de su servicio, la inocencia de su alma y la perfección de sus obras; la caridad con que asumió la culpa, la abnegación con que cargó el madero, su aflicción sustitutoria y la perfección de su sacrificio - y postrémonos en reverencia y asombro; ¡Verdaderamente, este es el Hijo de Dios!, ¡Sublime gracia!, ¡Hay salvación!
EL GRAN RESCATE
SIETE ÁNGULOS DE LA GRACIA DIVINA
EPISODIO 01: "REQUIRIÓ RENUNCIA"
Siendo en forma de Dios,
no estimó el ser igual a Dios
como cosa a que aferrarse,
sino que se despojó a sí mismo,
tomando forma de siervo,
hecho semejante a los hombres;
y estando en la condición de hombre,
se humilló a sí mismo,
haciéndose obediente
hasta la muerte,
y muerte de cruz.
(Filipenses 2.6-8)