No deberíamos esperar nuevas revelaciones de Dios en formatos que ya han cesado - profecías, visiones, apariciones, etc.
Una vez que Cristo se ha encarnado, tenemos la "palabra profética más segura" - Dios envió mensajes especiales una y otra vez en el pasado; y ahora ha enviado a la PERSONA más especial, su HIJO – para salvarnos, saciarnos y relacionarse con nosotros como benefactor eterno.
La pregunta es ¿Cómo responderemos a la revelación de Dios? - La decisión que debemos tomar es ¿Cómo viviremos ahora que el HIJO DE DIOS ha venido a la tierra a proclamar su reino?
Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo… (Heb 1:1-2)