Listen

Description

Sólo en la sangre de Cristo tenemos vida, salvación y bienestar eterno.

Somos lavados EN Su sangre

Somos aceptados POR Su sangre

Estamos perdidos SIN Su sangre

Somos benditos CON Su sangre

¡Gracias a Dios por la sangre del Hijo!

Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados; pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios.

 (Heb. 10.11-12)