La doctrina de la inspiración divina de las Escrituras sostiene que la Biblia, en su conjunto, es una obra escrita por humanos, pero guiada por DIOS.
Dios dirigió a los autores bíblicos para que escribieran lo que él quería comunicar a la humanidad, garantizando que los mensajes permanecieran fieles a su verdad eterna y sin error en lo que respecta a la fe, la ética y la salvación.
¿Qué clase de libro es este?
1. No anecdótico: La Biblia, aunque contiene narraciones históricas, no es simplemente una colección de historias o anécdotas. Cada texto dentro de la Biblia tiene un propósito mayor, orientado a revelar verdades sobre Dios, la relación del ser humano con Él, y el plan de salvación. Es un documento teológico y espiritual, no solo un registro histórico. Aunque la Biblia está compuesta por varios libros escritos en épocas y contextos distintos, y entreteje narraciones de diversos personajes y eventos, todos estos textos forman un todo coherente y unificado. Hay una continuidad y cohesión que une estos textos en un solo canon y en una sola historia.
2. No robótico: Aunque se afirma que la Biblia fue inspirada por Dios, esto no significa que los autores fueran meros escribas o robots sin voluntad propia. Dios utilizó las personalidades, contextos culturales, y estilos literarios de los autores para transmitir su mensaje, lo cual se refleja en la diversidad de los libros bíblicos.
3. No mitológico: A diferencia de los textos mitológicos y relatos ficticios, la Biblia pretende relatar acontecimientos y enseñanzas que tienen un fundamento en la realidad y la historia, conectando con la experiencia humana de lo divino. Aunque utiliza géneros literarios variados, incluidos algunos que comparten características con la mitología, su enfoque es transmitir verdades espirituales y morales.
4. No de ideas parciales: Dios inspiró no solo las ideas generales, sino cada palabra específica en las Escrituras. Esto contrasta con la postura que sugiere que Dios solo inspiró los conceptos o ciertos aspectos del mensaje. Según la inspiración plenaria verbal, cada término y frase en la Biblia fue guiado por Dios, asegurando que todo el contenido, en su totalidad y en sus detalles, refleje con precisión la voluntad divina. Así, no es un mensaje parcialmente inspirado o una mera insinuación de ideas, sino una comunicación directa y completa, donde cada palabra tiene un propósito y significado divino.
5. No fragmentado: La Biblia comunica de manera directa y explícita. Los mensajes clave sobre la naturaleza de Dios, el comportamiento humano, la moralidad y la salvación son presentados claramente a lo largo de sus textos. No se limita a insinuar, sino que enseña y manda con claridad.
6. No encriptado: Si bien la Biblia contiene pasajes simbólicos o apocalípticos que pueden requerir interpretación, el mensaje general es accesible y destinado a ser entendido por todos los creyentes. No es un código secreto reservado para unos pocos iniciados; su enseñanza está abierta a todos aquellos que busquen comprenderla.
7. No caduco: La doctrina de la inspiración divina afirma que la Biblia mantiene su relevancia a través de los tiempos. No es un texto que pierde validez o relevancia con el cambio de eras o culturas. Sus enseñanzas se consideran eternas y aplicables a la vida de todas las personas en cualquier época.
Santa Biblia para mí eres un tesoro aquí;
Tú contienes con verdad la divina voluntad;
Tú me dices lo que soy, de quién vine y a quién voy.