La santidad y el adormecimiento espiritual son totalmente opuestos; la iglesia con fervor prevalecerá, se sacudirá la ociosidad, se despojará de todo estorbo, se apartará de distracciones y avanzará hacia la meta por el camino de la obediencia y la fe.
Una exhortación a la iglesia:
SOLO quien persevere hasta el final, realmente ha renacido
Una precaución para la iglesia:
ALGUNOS tienen apariencia de vida, pero no han renacido.
Una advertencia para la iglesia:
NINGUNO que se aparte permanentemente había renacido de verdad.
Una garantía para la iglesia:
TODOS los nacidos de nuevo perseverarán hasta el final.
…os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano. (1Co 15.1-2)
Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió. (Heb.10.23)