Caótico, vacío, sin sentido, a la deriva, carente de propósito, fatalista - así se ve la vida y el mundo cuando dejamos (o intentamos) dejar fuera a Dios.
Dios es en quien estamos completos, quien realmente saciará nuestro ser - Él dirige la historia y sustenta la creación con sabiduría y majestad.
Alejémonos de él y tendremos miseria - Acerquémonos a él y estaremos bien; no fuimos creados para vivir sin Dios, sino para encontrar en Él, y sólo en Él, dicha, plenitud de vida y saciedad.
Reconoced que Jehová es Dios;
Él nos hizo, y no nosotros a nosotros
mismos; Pueblo suyo somos, y ovejas
de su prado. (Sal.100.3)