EL REY DE REYES EN CUNA MISERABLE
¿Por qué motivo el Rey de reyes dejaría su trono y corona? ¿Por qué estuvo dispuesto a humillarse con tal de rescatarnos? ¿Es que acaso nos necesita? ¿Será que somos la octava maravilla? ¿Acaso tenemos algo de lo que él carezca? ¿O será más bien que quiso mostrar la abundancia de su misericordia y la inmensidad de su gracia a sus criaturas?
El Rey humilde no deja de ser rey; El Soberano de la creación no pierde gloria por dormir en un pesebre y colgar de una cruz, de hecho, tales actos de sacrificio, tal derroche de bondad, tal calibre de involucramiento en nuestra historia sólo lo hacen más sorprendente, más admirable y más asombroso - y se confirma así que sólo CRISTO, el unigénito del Padre, merece recibir la gloria, la honra y la alabanza.
El cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. (Fil.2:6-8)