Desesperados por hallar alivio o dirección para la vida, muchos han tratado de refugiarse en oriente con su alternativa mística, pagana y subjetivista - tratando de encontrar en la meditación y en el vaciamiento de la mente una especie de iluminación que provea de descanso al abatimiento y sin sentido del ser.
La propuesta de Cristo, por el contrario, no es apagar la mente, ni vaciar los pensamientos - sino redimir el entendimiento; la mentalidad entenebrecida, los pensamientos torcidos y el entendimiento cegado por el pecado son redimidos, limpiados, liberados y transformados; no anulados.
La fe cristiana no consiste en abandonar la razón, ni en apagar la conciencia, de hecho, ser cristiano es estar por fin conscientes, es pensar por fin en libertad - es tener al fin una mente limpia e iluminada. La iluminación ocurre cuando la palabra Divina llena nuestro entendimiento con su verdad.
No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de PENSAR Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta. (Rom.12.1 NTV)