"Se vale deprimirte" es una frase que encapsula la idea de que experimentar emociones negativas, como la tristeza o la depresión, es una parte natural y válida de la experiencia humana.
A menudo, en la sociedad actual, existe una presión para mantener una fachada de felicidad constante, lo que puede llevar a la negación o la minimización de los sentimientos de tristeza o desesperación.
Sin embargo, esta frase invita a reconocer y aceptar esos sentimientos como parte integral de la vida. En lugar de reprimir o ignorar las emociones negativas, "Se vale deprimirte" promueve la idea de permitirse sentir y procesar esas emociones como un paso hacia la curación y el crecimiento emocional.