En la madrugada del 7 de julio un grupo de personas ingresó a la residencia del entonces presidente de Haití, Jovenel Moïse, y lo asesinó mientras dormía. La noticia del magnicidio inmediatamente recorrió el mundo entero, acompañada de todo tipo de especulaciones y elucubraciones.
Haití es un país sobre el que suele pesar un manto de silencio. Haciendo gala de su auto-designado rol de gendarme del mundo, el presidente de los EE.UU aseguró que está “preparado para asistir” en los intentos de “trabajar para un Haití seguro” .
Entre tanto ruido en medio del silencio, charlamos desde Puerto Príncipe -capital de Haití- con Lautaro Rivara, quien es sociólogo, periodista y editor de Alai Noticias, sobre la situación en la isla del caribe.