Soltar es difícil, pero hay poder en entregar tu vida a Dios. A veces buscamos a DIos en la dificultad, que tal si hoy decidimos rendirle todo. Si entiendes que el sacrificio de Jesús en la cruz fue por ti, que Dios te ama, va a ser fácil decirle a Dios "Dios, encárgate de mi". (Lecturas: Filipenses 1:21; 2 Timoteo 4:6; Isaías 53:5)