Reflexiones tomadas del libro "busco tu rostro" de Carlos G. Vallés. Si confías en Dios ¿Por qué te preocupas? creele cuando te dice: "ya lo tengo todo resuelto, déjame gruiarte y abandonate a mí para que jamás resbale tu pie". Recuerda que lo importante no es creer en Dios, sino creerle a Dios.