Reflexiones tomadas del libro "busco tu rostro" de Carlos G. Vallés. ¡Qué dificil es avanzar cuando las cargas son tan pesadas y agortadoras!. A veces decidimos llevar la maleta más pesada solo por miedo a reconocer que podemos estar equivocándonos, y olvidamos que si Nuestro Señor no nos lleva cuentas de nuestros errores, nosotros tampoco deberíamos hacerlo, pero para que podamos seguir avanzando con la carga más liviana debemos hacer un alto en el camino y hacerle frente a nuestros tropiezos, reconocernos y no volver a caer en ellos.