Jesús no se va a quedar mirando como el enemigo te destruye.
¡Él confronta, el se levanta con poder para limpiarte y purificarte!
En este pasaje vemos a Jesus entrando a su templo
Un lugar que fue originalmente diseñado para la gloria de Dios y ahora lo encuentra sucio;
Lleno de ruidos molestos, intereses personales negocios ilegales.
Pero Jesús se levanta y entra con autoridad y lo limpia.
Este templo se parece más a tu vida de lo que pensabas.
Hoy Jesús quiere entrar, limpiar y devolverte el propósito para el cual fuiste creado.