El día de hoy reflexionaremos en el capítulo 2 de 1 Timoteo y veremos cómo se nos manda orar por todas las personas particularmente las autoridades y los que nos persiguen, pero también se le pide a la mujer dos cosas: primero tener una vida de Piedad más que de ostentación y lo segundo que no ejerzan autoridad sobre los hombres en el ministerio de la enseñanza.