Todos tenemos una gran caja de herramientas, brillante, reluciente, que contiene diversos recursos de nuestra personalidad. Sabemos qué hacer, qué decir, cómo actuar y cómo reaccionar frente a un sin fin de situaciones. Sin embargo, hay otras situaciones que se nos presentan donde no tenemos una herramienta a nuestro alcance o hasta creemos que no exista.