Ver la vida, ministerio o familia de las demás personas y compararlas con la de nosotros sólo demuestra una cosa, que nuestra mirada está en nosotros y no en Dios.
Recuerda que es Él quien escoge, reparte y usa a las personas como a él le place, no tienes nada de que preocuparte.
¡Acompáñame a ver lo que dice Dios en la Biblia!