A veces la vida sabe a derrota…
pero el alma está en paz.
A veces parece que no tenemos nada…
pero por dentro sabemos que somos inmensamente ricos.
La gracia de Dios no elimina todas las batallas,
pero sí transforma la manera en que caminamos a través de ellas.
Este episodio es un recordatorio poderoso:
la gracia ya está sobre ti.
Cuando el amor de Dios te cubre,
hasta los sinsabores de la vida terminan revelando propósito.
Dale Go a tu vida!