Seis meses después de la llegada de Adrián, aparecería en mi vida la tercera y última del "Combo Guillén" su nombre Estefanía, la única de los tres que fue planificada, más no por éso, las cosas salieron bien, ni mucho menos como las había imaginado, muy por el contrario, su llegada coincidió con el momento de más desorden en mi existencia, al punto de no estar presente ni en su nacimiento, ni en los más importantes eventos en los primeros años de su vida y éso, por más que intentes evitarlo, pasa factura ¡y de que manera!.
Seguía remendando errores y haciendo las cosas mal, muy mal, hasta que un día el reclamo de mi pequeña princesa, hizo abrir mis ojos y como todo un caballero, le hice La Promesa de nunca más volverle a fallar. Hasta el sol de hoy.
Nunca es tarde para enderezar el camino y retomar la relación con tus hijos, nunca es tarde para ser un buen Papá
Dedicado a mi Tefa.