El covid-19 ha permitido visibilizar las enormes desigualdades sociales que existen, no solo en México, sino en el mundo entero; la población migrante, por ejemplo, ha sido una de las más afectadas por su vulnerabilidad al encontrarse en un país desconocido, peligroso, y no contar con los medios suficientes para sobrellevar la situación actual, esto se agrava si hablamos de niñez en tránsito, sola o acompañada.