La página del Evangelio de la XXII Domingo del Tiempo Ordinario (Lc 14,1.7-14) nos lleva al último sábado de la actividad de Jesús, narrada por Lucas.Este pasaje pertenece a una sección entera centrada en la invitación a la mesa (vv. 1-24): es la parábola del invitado, seguida de la del que invita (vv. 12-14), para reconocernos al final todos invitados por Aquel que ha preparado para nosotros un banquete, gratuito, abierto a quien se reconoce pecador y se deja acoger (vv. 15-24). Las primeras palabras son solemnes, casi insólitas:“Y sucedió que él había ido”. Se subraya que Jesús ya ha venido y se dice que vino “a casa de uno de los jefes de los fariseos un sábado para comer pan”.