Marta y María: un espejo para hoyLa tensión entre Marta y María refleja una experiencia humana y eclesial muy profunda: la del equilibrio entre acción y contemplación, entre servicio y escucha, entre hacer y ser.En nuestro tiempo, la cultura del rendimiento y la eficiencia valora a las “Marta”: personas activas, disponibles, serviciales, prácticas. Sin embargo, corremos el riesgo de transformar incluso las cosas buenas —como el servicio o el apostolado— en una inquietud estéril, sin raíces en la Palabra.También en nuestras comunidades eclesiales vemos esta tensión: programas pastorales intensos, agendas llenas, reuniones, eventos… Pero ¿cuánto espacio real tiene la escucha del Señor, la oración comunitaria, la formación bíblica seria?Esta escena evangélica es un espejo para la Iglesia de hoy: ¿estamos realmente centrados en Cristo o distraídos por nuestras muchas ocupaciones?