Jesús es el pastor y modelo porque, conociendo a cada uno individualmente, con sus pros y contras, nos da la posibilidad de salir de una condición de pecado y tinieblas, para llevarnos a una vida que aporte en sentido positivo. Él sigue llamando y su proyecto sigue adelante por medio de aquellos que dan su sí y que llevan adelante el regalo de Dios: su Reino a todos los pueblos de la tierra. El camino no es fácil, pero sabemos que Jesús ha vencido las fuerzas del mal para guiarnos con su luz a ser parte activa en el bien de la humanidad.