Por ser MujerJn 8,1-11 (6 de abril)En el Evangelio de este domingo, Jesús parece estar en un callejón sin salida: los escribas y fariseos lo interpelan sobre el caso de una mujer que le es traída tras haber sido sorprendida en flagrante adulterio. Le piden que diga qué piensa sobre lo que la Ley de Moisés ordena hacer en estos casos. Jesús no se deja llevar por los nervios; al contrario, dueño de la situación, se inclina y comienza a escribir en el suelo con el dedo. Sus adversarios, en cambio, se ponen nerviosos. Parecen aquellas personas que investigan morbosamente las perversiones ajenas, porque son incapaces de ver y aceptar la profunda corrupción que llevan dentro.