“Subiré a mi torre de vigilancia y montaré guardia. Allí esperaré hasta ver qué dice el Señor y cómo responderá a mi queja.” (Habacuc 2:1)
Esperar hasta VER materializada la respuesta de Dios es un acto de madurez y confianza que se adquieren con el tiempo. Subir a nuestra torre y perderle el miedo a las alturas, nos hará ver la situación y la crisis desde la perspectiva de Dios, aquí es dónde la queja pierde fuerza.
¡Lo que se viene es grande!