El actor y humorista rosarino cree que la gente necesita reírse, mucho más en esta cuarentena, y le llama la atención que no haya un programa de humor en la TV. No le gusta el zoom pero se adapta a las necesidades dentro del aislamiento. Cuenta cómo se adaptó y cómo fue modificando su humor en estos nuevos tiempos y las propuestas más raras ha recibido.