Listen

Description

"Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido."

Isaías 53. 4

Tal vez pienses que ambas palabras son sinónimas pero, como verás, hay una ostensible diferencia entre ellas, pues mientras simpatía significa sufrir con alguien sus tribulaciones, empatía significa sufrir por dentro las tribulaciones de otros. Para mayor claridad, ilustraré a continuación ambos términos para ti, por medio de algunos ejemplos.

Santiago nos muestra una expresión de simpatía cuando nos relata el siguiente caso: "Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha?" (Santiago 2. 15-16). Cómo vemos aquí, el pecado de estas personas a las que Santiago se dirige, no está en que hayan dicho: "Id en paz, calentaos y saciaos"; sino que lo malo está en que, estando en capacidad de haber hecho mucho más, no hicieron nada más que eso. Ellos sintieron simpatía por su hermano en necesidad, pero no empatía, pues en ningún momento hicieron propio aquel dolor. Y así mismo, nosotros podemos decir cosas tales como: "oraré por ti", de labios hacia afuera, pero sin cumplirlo realmente; o "Dios te ayude", pero sin buscar ninguna manera para materializar aquella bendición que nuestro hermano requiere. 

Pero, en contraste con lo anterior, encontramos en la Biblia varios ejemplos de empatía, uno de los cuales nos lo provee el Apóstol Pablo, quien describe la conducta de la iglesia de Macedonia de la siguiente manera: "Pues doy testimonio de que con agrado han dado conforme a sus fuerzas, y aun más allá de sus fuerzas… y no como lo esperábamos, sino que a sí mismos se dieron primeramente al Señor, y luego a nosotros por la voluntad de Dios" (2º de Corintios 8. 3-5). La iglesia de Macedonia, siendo aún muy pobre, no solo expresó palabras de compasión hacia la atribulada iglesia de Jerusalén, sino que además se apropió de ese dolor, y lo puso sobre sus lomos, ofrendando con alegría, incluso a partir de su profunda pobreza, por amor a sus hermanos en la fe. 

Como podemos notar en estos pasajes, hay una diferencia enorme, entre el actuar con simpatía y el actuar con empatía, mas si queremos conocer un sumo ejemplo de lo que la empatía es, miremos a Cristo, "el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,  sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz." (Filipenses 2. 6-8) ¿Para qué? ¿Para qué hizo todo eso? Para salvarnos, a ti y a mí, cuando éramos enemigos suyos que no teníamos ninguna esperanza ni oportunidad de un futuro eterno diferente al infierno. Cristo conoció nuestra condición y sufrió dentro de sí nuestros dolores. Cristo sufrió dentro de sí el merecido infierno que nos esperaba. Cristo no vino a darnos comprensivas palmadas de simpatía en la espalda, sino que, como glorioso y valiente Rey, Sacerdote y Profeta Divino, tomó la iniciativa, nos amó eternamente y se puso en nuestro lugar, dándose a sí mismo, de una manera victoriosa y preciosa, en rescate por nosotros. Esto es empatía verdadera, y ese es el mismo sentimiento que nosotros debemos, con la ayuda del Espíritu, perseguir.

¿Simpatía o empatía? Ante las dificultades físicas o espirituales de los demás ¿Cuál de ellas te caracteriza hoy?