Hola como están, bienvenidos a esta serie de relatos donde todos los días vamos a estar subiendo un cuento, una fábula, una poesía… estos primeros diez días va a estar ocupado por la lectura completa del libro de Juan Carlos Alsina “Marroncito, el hornerito rebelde”, una fábula bellísima destinada a toda la familia. Primero vamos hacer una introducción sobre este autor para luego comenzar mañana con la lectura. A continuación de este libro se irán sucediendo otros donde también estará presente su biografía.
Juna Carlos Alsina solía definirse como un actor con guitarra o un canta autor con formación escénica. Actuó con el recordado Francisco Petrone en el teatro Atenas de Plaza Once y fue dirigido por Cecilio Madanes en el teatro Caminito en los años 1960-1961 representando la obra “Una viuda difícil” de Conrado Nalé Roxlo, haciendo el papel de cieguito cantor en la que actuaba, junto a su copoblano Osvaldo Terranova y con los hermanos Jorge y Aida Luz y García Grau, entre otros.
Su libro apodo-cuentos y otros retratos publicado en Corregidor, reúne cincuenta mini cuentos en los que se refiere al folclore de una provincia, no por el lado de cancionero, sino por el lado de la picaresca popular, a la que fue tan afecto. Una vez en una reunión de amigos en l que se sucedían críticas a determinados personajes dijo: -Hablar mal del prójimo está mal y no me gusta. Mejor hablemos mal del próximo. – Y lograba con ello la risa de los reunidos, sino el cambio de conversación a mejores temas. En otra ocasión viajando en los lentos colectivos de provincia, un paisano suyo se dirigía a él sentado un par de asientos más atrás, como: - che, Gallina, te acordas de… y entonces le dijo: - mira, debo aclárate una cosa: también me dicen Juan Carlos. Ese repentismo le era consustancial y eso es purísima cosa de juglaría. No solo Villaguay, sino toda la provincia de Entre Ríos tuvo y tiene una larga tradición de expulsación de sus mejores voces y sus mejores hijos. El siglo XX fue amargamente prodigo en ello. Unas veces por cuestiones políticas o por cuestiones económicos y otras en búsqueda de mejores reconocimientos y un probable destino mejor. No hay datos fidedignos, pero algunos aseguran que hoy hay tantos entrerrianos dentro de la provincia como fuera de ella. Juan Carlos Alsina formo parte de esos éxodos y este libro, da cuenta de esos espejismos que se vuelven reales, solo mirando hacia el ayer. O de esa nostalgia por la tierra propia y recuperada, que al fin y al cabo y después de todo, vuelve, a transformarse en otro espejismo, pero habitado ya por el amor. Y contra el olvido.
Juan Carlos Alsina nació en Villaguay en 1934. Hijo de Dora Quijano y Juan P. Alsina, antiguas y reconocidas familias de la zona. Curso sus estudios secundarios en el Colegio Martiniano Leguizamón, egresado en el año 1952. Fue empleado del Poder Judicial local, hasta que, en 1955, llamado a cumplir con el Servicio Militar Obligatorio, por su propia elección fue destinado a la Unidades de Paso de Los Libres, provincia de Corrientes. Concluido el mismo de la edad de 22 años se trasladó a Bs As., donde trabajo en el área de migraciones mientras e iniciaba en el teatro vocacional que luego lo llevaría a actuar junto a Osvaldo Terranova en los teatros de San Telmo, Caminito y otros, junto a grandes figuras de la escena nacional. Entre su obra editada se encuentra títulos como “Apodo-cuentos” (Edit Corregidor, Bs As…).
Es autor de canciones tales como Facilón de adivinar, Ta´que soy de Villaguay, Chamarrita al Gualeguay, Abuela Lucía, y otras tantas que fueron grabadas por Víctor Velázquez y otros conjuntos de nuestra provincia. Su especialidad rentada – usaba esta expresión, no sin cruel ironía – fue mientras tanto la creatividad publicitaria. Trabajo en agencias destacadas. Fue socia activa de la Sociedad Argentina de escritores y de SADAIC, en cuyas cuentas se declaraba estar siempre en rojo.
Murió en Bs As en 1º de mayo de 1994