La amistad es quizás la forma más perfecta del amor. A diferencia de las relaciones con la familia, con los amigos el vínculo se elige, no se hereda. En la amistad no hay compromisos, ni pactos de exclusividad, los buenos amigos son un bálsamo para la vida y un antídoto contra las enfermedades físicas y emocionales. Sin embargo, no todas las personas con las que tenemos un trato continuo son nuestras amigas. Ni todos quienes se dicen nuestros amigos lo son de verdad. Las amistades profundas y sinceras son escasas y, por eso mismo, es bueno que aprendamos a valorarlas. Con un amigo, las alegrías serán el doble de alegres y las angustias la mitad de tristes. Ser un buen amigo, respetarlo, apoyarlo y hasta llegar a ser muy sincero Se Trata de Actitud.
«No camines delante de mí, puede que no te siga. No camines detrás de mí, puede que no sea un guía. Solo camina a mi lado y se mi amigo»
Albert Camus