“Es mejor ser Rey de tu silencio q esclavo de tus palabras” dijo Shakespeare haciendo referencia a la responsabilidad que tenemos cada que decidimos abrir nuestra boca para hablar. Las palabras tienen poder y son grandes instrumentos para cocrear o destruir. Al salir de tu boca palabras con fuerza, seguridad y poder, se convierten en una orden. Esto es tan cierto q basta una sola palabra para q nos llenemos de seguridad o temores, estemos de buen ánimo o amargados, tengamos un día feliz o desastroso, empezar con pie derecho o con los dos pies izquierdos.
Alex Rovira dice "Con la palabra podemos hacer nuestra alquimia interior: aliviar dolores, lidiar con nuestras dudas, rabias y culpas, concluir duelos, sanar heridas, convencer miedos, soltar yugos, terminar quizás con esclavitudes interiores y exteriores: liberar y liberarnos".
Esto es porque la palabra hablada tiene doble poder, es procesada primeramente en nuestra mente antes de ser emitida y luego cuando se escucha se refuerza para q se haga realidad. De esta manera el hablar de uno mismo en voz alta emitiendo juicios, recriminaciones, resaltando solamente lo negativo, los defectos, las debilidades, es una de los aspectos q nos diferencia de vivir o sobrevivir la vida, porque cuando eres tan implacable con tu boca para contigo mismo, caminarás lleno de miedos, inseguridades, quejas, remordimientos, pesares, queriendo ser otra persona y no valorando quien realmente eres.
Si al verte al espejo cada mañana te dices “estoy gordo”, “cada vez mas calvo”, “estoy muy flaco”, “se me ven la raíces del cabello”, “mi nariz es como chata”, “soy muy bajita”, “tengo los dientes feos”, que crees q suceda cuando salgas de tu cuarto? Pues te sentirás como te dijiste, y cuando alguien hable del tinte del cabello te sentirás aludida, te tocaras tu cabello inconsistentemente y sentirás que están hablando de ti y necesitas pintarte el cabello; si escuchas hablar del sobrepeso en las noticias enseguida te darás por aludido, sentirás remordimiento por los 8 tacos 🌮 que te comiste en el almuerzo o las 5 empanadas que te comiste en el desayuno y ese sentimiento de insatisfacción te acompañará todo el día.