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En el episodio anterior hablamos de insistir, no bajar las manos, aprender de cada iteración, corregir y mantenerse firmes en el camino, convencidos de lograr nuestro objetivo, dejando la piel allí y muriendo con las botas puestas…

Sin embargo, hay momentos que toca decir basta, dejar de insistir, pararse un instante, ver que tanto se han vulnerado los límites, reconocer que estás en el camino incorrecto, que debes cambiar de enfoque y de visión, que allí no es, replantear, que ese negocio hasta aquí llegó, debes cambiar de oficio, de profesión, tienes que renunciar a lo que estás haciendo, ese rol no es lo tuyo, debes moverte.. de casa, de ciudad, de país, entender que ya no vale la pena seguir gastando tu energía en algo o alguien que realmente ya no es, que lo fue una vez pero hoy ya no es… decir no quiero más de lo mismo, valgo mucho para estar aquí, tienes que saber cuando soltar, dejar ir y empezar de nuevo.

A veces no nos damos cuenta, pero hay señales que nos indican cuando decir basta, señales que nos ayudan a no aceptar más de lo mismo y es tiempo de cambiar de rumbo, que ya nos llegó el momento de descubrir todo lo nuevo que tenemos por delante.

Esas señales son realmente obvias, sin embargo, no hay peor ciego que no quiere ver, ni peor sordo que no quiere oír y generalmente, por eso es que no hacemos nada al respecto y decidimos quedarnos donde estamos.

La primera señal que vemos es LA QUEJA, pero esa queja como respuesta a la frustración, enojo y resentimiento que llevamos dentro, acompañada de la exigencia de algo que debió suceder y que no fue… cuando empiezas a molestarte contigo mismo y con los demás de manera constante, incluso crees que la vida te debe algo, te haces la victima de tu situación y expresas de manera inútil toda tu frustración, dejando que el problema, la incomodidad, inconformidad que vives o la dificultad sean el centro de tus días… y lo único que encuentras para expresarte es maldecir, preocuparte, estresarte, estar ansioso, desesperado más de la cuenta… ya no agradeces por lo que tienes y cada nuevo día en vez de ser una nueva oportunidad es un día mas de suplicio, de dolor, de literal amargura, las cosas no salen por ningún lado, entonces puede ser tiempo de decir basta.

Otra señal, es cuando tranquilamente empiezas a sentir y a expresar de manera involuntaria ese sentimiento de: "YA NO QUIERO MÁS de esto en mi vida, no merezco esto q vivo, no deseo seguir en este ciclo, de intentarlo, de mantenerme allí, pero nada cambia, por más q me esfuerzo, por más q hago y doy lo mejor de mi, ya me cansé, no siento mas ganas de intentarlo, estoy cansado, se que puedo hacerlo mejor en otro lugar, en otras circunstancias, estás ya llenaron la copa, no creo que valga la pena seguir insistiendo en algo que no hoy me lleva a ningún lado"… estás muy cerca de decir hasta aquí.

Y la última de las señales que he visto para tomar la decisión de decir basta es la falta de PAZ, paz mental, emocional, interior e incluso física. Cuando empiezas a tener ese tema o situación todo el tiempo en tus pensamientos, cuando no puedes concentrarte en algo más, no puedes dormir bien, cuando no tienes ánimos ni fuerzas para seguir adelante, el deseo de una vez más ya no está allí, cuando el desánimo y el deseo de salir corriendo y olvidarlo todo aparecen, esta más que confirmado q debes decir basta.

Sin embargo, hay factores como el miedo y la falta de amor propio nos impiden decir basta. Siendo honestos, no es tan fácil decir no más, a veces ni pensarlo es fácil… lo queremos, nos quejamos, nos imaginamos en otro sitio, siendo felices lejos de donde estamos, pero no hacemos nada para detener esto y movernos a otro lado.