Les hago una pregunta, creen que se puede considerar la queja como herramienta válida para identificar qué debemos mejorar? La queja para buscar cambiar nuestra realidad y procurar una realidad mucho mejor, más acorde con nuestras expectativas? Hoy estaremos revisando si el quejarse como medio para relacionarse con los demás puede ayudarnos a conectar o por el contrario, puede que genere rechazo. Así que quédate y exploremos juntos si vale la pena quejarse menos y aprender más.
Seguro este año tampoco tendré un aumento sueldo.. Este nuevo vicepresidente no conoce nada de lo que hacemos… Para qué nos hacen volver a la oficina si el internet ni sirve… Qué locura de tráfico.. Oye, esta inflación está que nos lleva a todos por la mitad.. Carísimo todo… Este laptop si es lento, qué desespero… siempre tengo yo que hacer la minuta de las sesiones… Qué fastidio tantos cambios, uno ya ni sabe qué tiene que hacer en esta empresa.. Esos proveedores si son malos, no entregan nada a tiempo..
Y puedo tomarme todo el episodio en expresiones de quejas y reclamos.. Al parecer cada vez es más común que la queja sea parte de nuestro vocabulario y comportamiento diario, increíblemente la gente se queja más de lo que propone alternativas de solución, casi que lo hacen por deporte, el nivel de insatisfacción a la realidad que viven, la intolerancia a las dificultades, la frustración por no recibir lo esperado, están haciendo que cada vez más las personas sufran del famoso síndrome de Calimero.
Algunos contemporáneos conmigo se acordarán de Calimero, ese pollito negro con un huevo quebrado en la cabeza, que se quejaba de todo y por todo, era hasta desesperante algunas veces.. Bueno, seguro los que son de pepa pig para acá no tendrán ni idea, jajaja.. que lo busquen por Internet, que allí aparece.