Salmo 116
Dios tiene en sus manos el tiempo. David sabía que su vida estaba en las manos del Señor de los Cielos y la Tierra.
Ama al Señor porque había escuchado sus súplicas y tiene confianza en Dios a pesar de que era grande su aflicción. El Señor es dueño de nuestra vida, de manera que tanto en la vida como en la muerte, del Señor somos.
El Señor es justo y compasivo, nuestro Dios es todo ternura ¡No se angustien! Podemos sentirnos tranquilos porque el Señor ha sido bueno con nosotros y todo lo que ha ordenado lo hace para nuestro bien.
El Señor les de paz