Efesios 1:7-10
Pablo explica el propósito eterno de Dios.
Estamos viviendo un momento de la historia en donde todos estamos conectados gracias al internet que cubre a todo el mundo y conecta a dispositivos de tal manera que se pueden recibir datos, imágenes y en tiempo real.
Hay un propósito semejante que Dios tenía para nosotros desde antes de la fundación del mundo, este misterio lo tiene previsto en Cristo y es que tenemos la redención de nuestros pecados. Jesús se ofreció como el sacrificio por nuestros pecados, redimir significa pagar. Nosotros éramos esclavos del pecado y Dios envió a su hijo para pagar el precio de nuestra liberación.
Dios quiere que todas las cosas estén reunidas bajo la soberanía, dirección y mando de Cristo.
No hay otro nombre debajo del cielo dado a los hombres en quien podamos ser salvos.
Hemos de acercarnos a Cristo y entregarle nuestro corazón y nuestra vida, que Él sea nuestro Señor. Amén