Salmo 39
Dios tiene nuestra vida en sus manos. El salmista David al haber meditado en silencio en la brevedad de sus días, le pregunta al Señor, ¿qué esperanza me queda?…. Mi esperanza he puesto en ti.
Reconoce que el Señor es su esperanza y le pide le sane y pide perdón con la boca cerrada, pide que calme su enojo y le dé salud antes de morir y dejar de existir.
Dios tiene un propósito de salvación para cada uno. Dios no se equivoca en sus decisiones y lo hace para nuestro bien, él calma la tormenta y nos da la paz.