“La juventud es una magnífica cualidad que se pierde con el tiempo... si no se tienen otras… mal vamos”.
La experiencia, que requiere de años de ejercicio, formación y por tanto de la pérdida de la cualidad de juventud, parece que se haya convertido más en un inconveniente que en una oportunidad o una fortaleza.
Algo que ya describió magistralmente Patricia Benner en su libro de enfermera principiante a experta en el año 1984… ya ha llovido.