¿No es interesante, que Dios escogiera plantar semillas de fe y de gracia en el corazón de una mujer que era un fracaso, que era rechazada, alguien vil, alguien que no era noble? Ella estaba en el extremo inferior de la escala social y moral, y Dios dijo: «Esa es la mujer que Yo quiero salvar».