Con la parábola de los talentos Jesús nos enseña muchas cosas, entre otras, que la vida cristiana es una vida activa y que debemos buscar identificarnos con la voluntad del Amo. El Papa Francisco les dice con frecuencia a los jóvenes que no balconeen la vida, que se metan en ella. ¿Tú dónde estás, en el balcón o en la calle?