En el libro de Genesis José le dice a sus hermanos: —Escuchen, voy a contarles el sueño que tuve. Soñé que todos nosotros estábamos en el campo, haciendo manojos de trigo; de pronto, mi manojo se levantó y quedó derecho, pero los manojos de ustedes se
pusieron alrededor del mío y le hicieron reverencias.
Todos tenemos sueños. Aunque hay personas que manifiestan no tener sueños, es innegable que todas las personas tienen sueños. Dios es el dador de sueños y Él los ha puesto en nuestros corazones, por ello muchos están esperando en Dios para que Él los ayude a lograr los sueños, sin embargo, nada ocurrirá hasta que demos el primer paso. Y aunque muchas veces damos el primer paso, no alcanzamos a dar el segundo o el tercer o cuarto paso.