Hay días en los que sentimos que ya perdimos todas las “vidas” … que ya no hay más oportunidad.
Pero la cruz no vino a darte una vida extra. Jesús vino a darte vida nueva. Vida eterna.
En este episodio te comparto cómo un simple videojuego me llevó a recordar que Él no observa tu partida desde lejos… Él entra en tu historia y toma el control.